Sofka TechDay 2026 reunió en Medellín a líderes de tecnología y negocio del sector financiero, bancario y asegurador para poner sobre la mesa uno de los grandes desafíos que trae la inteligencia artificial agéntica: cómo pasar de la experimentación a capacidades reales que transformen la operación y generen resultados para el negocio.
La inteligencia artificial está entrando en una nueva etapa. La conversación ya no gira únicamente alrededor de lo que un modelo o un agente es capaz de hacer, sino de cómo llevar esas capacidades a la realidad de las organizaciones, integrarlas en procesos críticos, gobernar su autonomía y convertirlas en resultados sostenibles.
Este fue el punto de partida de Sofka TechDay 2026, realizado en Medellín el pasado 17 de septiembre, bajo el concepto Orchestrated Agents Era. Durante la jornada, líderes empresariales, analistas y referentes de la industria BFSI compartieron experiencias y perspectivas alrededor de una transformación que empieza a impactar los modelos operativos, la arquitectura tecnológica, el desarrollo de software y las capacidades del talento.
Desde la apertura, la conversación planteó una tensión que atraviesa hoy a muchas organizaciones, donde mientras la capacidad de la tecnología avanza rápidamente, el valor que las empresas logran capturar no necesariamente crece al mismo ritmo. El desafío, entonces, no está simplemente en incorporar más inteligencia artificial, sino en repensar cómo personas, agentes, datos y procesos pueden trabajar de manera orquestada alrededor de objetivos comunes.
El crecimiento de los agentes cambia la conversación
Durante el encuentro, José Ignacio Díaz, de IDC, presentó una perspectiva sobre la evolución de la inteligencia artificial agéntica en América Latina. Según las proyecciones compartidas durante su intervención, la región podría pasar de aproximadamente 3 a 4 millones de agentes activos actualmente a 86 millones en 2030, mientras que la estimación global alcanzaría los 2.500 millones.La dimensión de estas proyecciones cambia el foco de la discusión. El reto no será únicamente cuántos agentes puede desplegar una organización, sino cómo coordinar su autonomía, integrarlos con sistemas existentes y establecer los controles necesarios para que operen de manera segura.Para industrias como banca, seguros y servicios financieros, donde conviven altos volúmenes transaccionales con exigencias de seguridad, trazabilidad, regulación y gestión del riesgo, esta discusión cobra todavía mayor relevancia.
Del agente aislado a la transformación del proceso
Una idea apareció de manera recurrente durante el TechDay: incorporar inteligencia artificial a un proceso existente no significa necesariamente transformarlo.Las conversaciones con líderes de la industria mostraron que avanzar desde pilotos hacia capacidades empresariales exige resolver desafíos que van mucho más allá del modelo de IA. La integración con sistemas legacy, el gobierno de identidades no humanas, la calidad de los datos, la ciberseguridad, la observabilidad y la supervisión empiezan a formar parte de una misma conversación.Esto también cambia la manera de pensar los casos de uso. La pregunta deja de ser únicamente “¿podemos hacerlo con IA?” y empieza a ser qué parte del proceso vale la pena transformar, qué decisiones pueden delegarse, dónde debe permanecer el criterio humano y cómo se medirá el impacto obtenido.Las experiencias compartidas desde banca, seguros y tecnología coincidieron en un punto: escalar IA requiere entender el proceso end-to-end y evitar que la transformación termine convertida en una acumulación de automatizaciones aisladas.
CAC³: una nueva manera de pensar la capacidad operativa
En este contexto, uno de los anuncios centrales del TechDay fue el lanzamiento y presentación de CAC³, Client Agentic Center by Sofka, un servicio orientado a transformar la capacidad operativa mediante la orquestación de personas, agentes digitales y procesos.Su planteamiento parte de una idea sencilla: así como la nube introdujo elasticidad en la infraestructura tecnológica, la inteligencia artificial abre la posibilidad de llevar esa elasticidad a las operaciones. Esto permite empezar a romper la relación tradicional en la que aumentar la capacidad implica necesariamente aumentar de manera proporcional el número de personas.
CAC³ se construye sobre el ecosistema tecnológico existente y combina inteligencia artificial probabilística con reglas determinísticas de negocio, supervisión Human-in-the-Loop, observabilidad y mecanismos de gobierno. Los agentes pueden asumir progresivamente partes de un proceso, mientras las decisiones, excepciones y puntos de control que lo requieren permanecen bajo criterio humano.
CAC³ incorpora una Value Management Office (VMO) orientada a conectar las iniciativas agénticas con indicadores de desempeño, costos y generación de valor. El número de agentes deja así de ser el indicador principal y la atención se traslada hacia los resultados que esa nueva capacidad produce en la operación.
La transformación también ocurre en la forma de construir tecnología
La era agéntica no está modificando únicamente los procesos de negocio. También empieza a cambiar la manera en que las organizaciones diseñan, desarrollan, prueban y despliegan software.
Durante el TechDay, Sofka presentó, adicionalmente su enfoque Agentic Spec-Driven Development (ASDD), construido a partir de su experiencia incorporando capacidades agénticas a diferentes etapas del ciclo de desarrollo. El modelo articula producto, arquitectura y desarrollo, QA, UX/UI, DevOps y datos mediante una capa de orquestación y observabilidad.
La experiencia presentada dejó además un aprendizaje relevante: acelerar la generación de código no resuelve por sí sola el desarrollo de software empresarial. Cuando la construcción se acelera, otros elementos como las especificaciones, la arquitectura, las pruebas, la infraestructura y los permisos pueden convertirse en nuevos cuellos de botella.
El desarrollo agéntico exige entonces algo más que herramientas capaces de producir código. Requiere claridad sobre la intención del negocio, ciclos de retroalimentación, controles de calidad y una nueva distribución del trabajo entre especialistas humanos y agentes.
Más autonomía también exige más gobierno
La autonomía fue otro de los temas que atravesó la jornada. Las conversaciones sobre arquitectura, desarrollo, calidad y seguridad mostraron una realidad común: cuanto mayor es la capacidad de acción de un agente, mayor debe ser también la capacidad de la organización para observarlo, evaluarlo y establecer sus límites.
El cambio alcanza igualmente al talento. Durante el encuentro, LinkedIn presentó una proyección según la cual el 70 % de las habilidades requeridas para un mismo puesto habrá cambiado hacia 2030. Esto implica mucho más que adquirir nuevas competencias técnicas. El criterio, la comunicación, la comprensión del negocio y la capacidad de supervisar sistemas autónomos adquieren un papel cada vez más relevante.
En esa misma dirección, Sofka compartió la evolución de Sofka U y de Jóvenes CreaTIvos, desarrollado junto con la Fundación ROFÉ, como parte de una apuesta por formar talento capaz de desenvolverse en un entorno donde personas y sistemas inteligentes trabajarán de manera cada vez más integrada.
De adoptar inteligencia artificial a construir capacidad
Las conversaciones que marcaron el Sofka TechDay 2026 dejaron una distinción importante. Adoptar inteligencia artificial y construir una organización preparada para operar con ella no son necesariamente lo mismo.
La adopción puede comenzar con una herramienta, una licencia, un piloto o un agente. Construir capacidad exige ir más allá y tomar decisiones sobre procesos, arquitectura, datos, seguridad, talento, gobierno y resultados.
Por eso, la siguiente etapa de la inteligencia artificial agéntica no estará definida únicamente por la cantidad de agentes que una organización pueda desplegar. El verdadero cambio estará en su capacidad para orquestar personas, agentes, tecnología y procesos alrededor de resultados concretos, definiendo qué puede ejecutar la tecnología, dónde debe intervenir el criterio humano y cómo convertir esa nueva capacidad en valor medible para el negocio.
Ese fue el mensaje que conectó las diferentes conversaciones del TechDay: la era agéntica no plantea únicamente una nueva generación de tecnología. Plantea una nueva manera de diseñar cómo operan las organizaciones.